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No os refugiéis nunca bajo un árbol. La humedad y la altura
aumentan la intensidad del campo eléctrico y atraen la carga eléctrica.
Los árboles que están solos son especialmente peligrosos. Los árboles
que forman bosques lo son menos, porque aumentan las posibilidades de que la chispa
eléctrica caiga lejos del que se ha escogido como refugio. 2 Si
os encontráis en un descampado, no corráis para huir de la tormenta:
es muy peligroso. Si la tormenta eléctrica es muy intensa, lo mejor es
que permanezcáis tumbados en el suelo y así se reduce al máximo
el riesgo de ser atrapados por el rayo. 3 Dentro de las casas de
campo, cerrad las puertas y las ventanas. No piséis suelos húmedos
y no caminéis con los zapatos mojados. No os acerquéis a las chimeneas.
Es peligroso situarse cerca, porque de estas chimeneas suben columnas de aire
caliente que arrastran iones, los cuales aumentan la conductividad del aire y
abren un camino para las descargas eléctricas similar a un pararrayos.
Lo mejor es apagar el fuego y alejarse de la chimenea. 4 No os asoméis
a las puertas ni tengáis las ventanas abiertas para contemplar la tormenta. 5
No utilicéis herramientas ni objetos metálicos durante una tormenta. 6
No corráis nunca hacia el agua cuando estéis en la playa, cerca
de un río o de un lago. No hay nada más peligroso que correr hacia
el mar: la salinidad del agua permite que toda la intensidad de la descarga eléctrica
produzca efectos fatales. 7 Dentro de las casas o pisos, en caso
de tormenta, hay que desconectar de la corriente todos los aparatos electrodomésticos:
lavadoras, televisores, ordenadores, equipos de alta fidelidad, etc. Muchísimas
veces el rayo entra por la red eléctrica o bien por la antena del televisor
y quema todos los aparatos. 8 Hay que alejarse de las rejas metálicas,
ya que son excelentes transmisoras de la energía del rayo. Pueden provocar
la muerte sin que se esté en contacto con ellas. Por el mismo motivo, los
excursionistas deben desprenderse de todas las herramientas metálicas que
lleven (piolets, mosquetones, etc.) 9 Es una imprudencia quedarnos
quietos cerca de los postes de la luz, farolas, etc., incluso dentro de una ciudad,
por mucha protección que parezcan dar los edificios altos. 10
Cuando viajéis en tren o en coche, hay que cerrar todas las ventanillas,
desconectar la calefacción o ventiladores y cerrar todos sus accesos de
aire. Deben bajarse las antenas y no detener la marcha del coche, intentando mantener
una velocidad prudente, según las circunstancias. 11 Dentro
de una casa, el lugar más seguro es encima de la cama, y más si
ésta es de madera. 12 En caso de tormenta, no es nada aconsejable
el uso del teléfono, tanto si es por línea como por ondas. |